El comienzo de año, con la proximidad de las próximos elecciones locales y autonómicas, ha ahondado en la soledad del alcalde Maya y su equipo de Gobierno frente a la mayoría municipal. La confirmación de que Maya no será el próximo candidato de UPN a la alcaldía, unida a la ruptura de la coalición Navarra Suma -con el significativo transfuguismo de los congresistas Sayas y Adanero desde UPN al PP-, no ha hecho si no aumentar la huida hacia adelante del equipo de Gobierno municipal. Así Maya no quiere irse a casa sin finalizar o poner en marcha alguna propuesta con la que justificar una pobre legislatura, a pesar de la disponibilidad financiera extraordinaria que ha tenido Pamplona. De todo ello dan cuenta los plenos celebrados desde comienzos de año, con constantes polémicas que jalean muchas de las decisiones adoptadas por el todavía alcalde.
Frente a ello, nuestro grupo municipal ha venido desarrollando una labor de control y propuestas para Pamplona que ayuden a paliar las carencias de Navarra Suma, dando igualmente apoyo a cuantas cuestiones entendemos buenas para ciudad, como reflejan los referidos plenos de los que se adjunta vídeo.
Con la llegada del período navideño y el fin de año, se impone reflexionar y hacer el oportuno balance a un año convulso y difícil. Un año en el que hemos comenzado a superar las perores consecuencias del Covid pero que, lamentablemente, ha estado condicionado por la invasión rusa de Ucrania. Sus dramáticas consecuencias humanas se han visto agravadas por la convulsión económica que tan injusta guerra está provocando. En estas condiciones, y al igual que ocurrió con la pandemia y en la anterior crisis económica, se visibiliza más que nunca cómo hay maneras distintas de afrontar las crisis: una más egoísta, economicista e insolidaria, en donde sus efectos negativos se reparten entre toda la población, perjudicando gravemente a las personas más desfavorecidas y a las clases medias; y otra más solidaria e intervencionista en aras a proteger y ayudar a quienes más lo necesitan, sin dejar a nadie atrás. En esto último es en lo que vienen trabajando los gobiernos progresistas, algo que digiere muy mal el poder económico, político y mediático vinculado a la derecha.
No queda si no trabajar y resistir ante cualquier intento de merma de los servicios públicos y defender las políticas que abogan por la justicia social, la igualdad, la libertad y la solidaridad. Tanto más con la perspectiva electoral que en breve afrontaremos. Desde estas convicciones os deseamos ¡FELIZ NAVIDAD Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!
Este miércoles 22 hemos celebrado el tradicional aperitivo navideño de la Agrupación Socialista de Pamplona, con una nutrida asistencia de nuestra militancia. Al acto ha acudido la presidenta del Gobierno y líder del PSN, María Chivite, acompañada por la secretaria general de Pamplona, Maite Esporrín, y por la cabeza de lista a las próximas elecciones municipales, Elma Saiz.
Chivite se ha mostrado esperanzada por el futuro, desde le convicción de que Navarra "seguirá la vía de progreso y de defensa de la igualdad y la justicia social" a la par que se mostraba crítica con el frentismo que está practicando la derecha. Por su parte, Maite Esporrín ha tenido un recuerdo "para quienes peor lo están pasando" y ha defendido la opción del PSOE cara a los futuros retos electorales. En el brindis ha intervenido también Elma Saiz manifestando "su compromiso con Pamplona", mostrándose convencida de luchar por la alcaldía.
Próximo a acabar el segundo ciclo de Maya al frente de la alcaldía de Pamplona, se constata su nula capacidad para alcanzar consensos. Salvo en los presupuestos del ejercicio de 2021 -en que la pandemia hizo que nuestro grupo llegara a un acuerdo al que Maya no se había hecho acreedor y que luego incumpliría- el todavía alcalde nunca ha asumido que lo era en minoría, gobernando de manera unilateral y de espaldas a la mayoría municipal. Algo que se ha vuelto a poner de manifiesto en el pleno extraordinario celebrado este miércoles 20 de diciembre, sobre los presupuestos del Ayuntamiento para 2023.
Consciente de la endeblez del proyecto que le tocaba defender, la concejala de Navarra Suma, María Chávarri, ha hecho una sorprendente "defensa" del mismo, obviando su contenido y dedicándose a criticar y atacar a los grupos de la oposición, en un tono faltón y mitinero que ha causado estupor. Así las cosas, fácil lo ha tenido la oposición para explicar su rechazo a la propuesta de Navarra Suma. Nuestra portavoz, Maite Esporrín, ha cuestionado unas cuentas de "enorme pobreza imaginativa que nada aportan". Para Esporrín "el alcalde ha perdido una gran oportunidad para acabar su mandato con unos presupuestos de ciudad y, en su lugar, nos deja unas cuentas financieramente inaceptables que nos llevan a una quiebra inexorable", recordando "la importante suma de ingresos que ha recibido Pamplona del Gobierno de Navarra, del Gobierno de España y de la Unión Europea".
El pleno ha rechazado igualmente la plantilla orgánica del Ayuntamiento "por la opacidad y discrecionalidad con que se ha elaborado y las dificultades que puede generar en determinadas contrataciones interinas", según Maite Esporrín. Sí ha salido adelante, con la abstención socialista, la plantilla de Escuelas Infantiles.
Este lunes se reunió la dirección local del PSN de Pamplona y, posteriormente, la asamblea local, para analizar y adoptar una postura respecto al proyecto presupuestario municipal para el año entrante, presentado por Navarra Suma. En ambos casos, fue nuestra secretaria general y portavoz municipal, Maite Esporrín, la encargada de dar cuenta de ello. Esporrín explicó las circunstancias políticas en que se encuentra la situación institucional en el Ayuntamiento de Pamplona, recordando los incumplimientos, el comportamiento unilateral y la falta de diálogo del alcalde. Además, criticó los plazos, premura y escasa información con que el equipo de Gobierno ha tramitado el proyecto. En cuanto a contenidos, nuestra compañera mostró su alarma por la situación financiera del Ayuntamiento, debido al incremento de la deuda, a pesar del carácter continuista de las cuentas presentadas. Tras explicar las principales partidas y las carencias del proyecto, Maite Esporrín propuso votar negativamente al proyecto, postura que refrendaron tanto la ejecutiva como la asamblea.
De todo ello se ha dado cuenta en rueda de prensa celebrada este martes. En palabras de Esporrín estamos ante "una propuesta continuista, sin proyectos ilusionantes de ciudad y absolutamente plana, ya que sigue sin plantear novedades al camino que Maya ha llevado en esta legislatura”, recordando cómo el alcalde "faltó a su palabra en numerosos puntos del acuerdo presupuestario alcanzado para el ejercicio del 2021" como en Pío XII, el paseo de Sarasate, la resignificación del Monumento a los Caídos, el aparcamiento de las Huertas de Santo Domingo o la construcción de vivienda social. Nuestra compañera ha destacado igualmente otros incumplimientos de Navarra Suma durante la legislatura, recordando que Maya "ha gobernado con unilateralidad y opacidad, sin dar información a los grupos y sin hacer caso a las declaraciones que se aprobaban por mayoría en las comisiones".
Un aspecto que para los socialistas es “un hecho gravísimo" de este proyecto es "el cambio de tendencia en la reducción de la deuda que se incrementaría en 15 millones a crédito, estando previsto en 2023 otro crédito de 20,3 millones" lo que supone "un despropósito y un ejemplo de la mala gestión de Navarra Suma cuando van a recibir más dinero que nunca del Gobierno de Navarra, pasando de 86,4 a 90,7 millones, más los fondos europeos Next Generation”. Por último, la portavoz socialista ha lamentado que “no haya proyectos nuevos para los barrios, más allá de arreglos menores” y que "los ingresos previstos se hagan endeudando al Ayuntamiento, planteando una altísima previsión en multas y descapitalizando la ciudad con la venta de terrenos”.