martes, 20 de enero de 2026

TRUMP CONVULSIONA EL ORDEN INTERNACIONAL

Donald Trump es, sin duda, el acaparador de la actualidad internacional. Más allá de unas formas impresentables en donde todo cabe (narcisismo enfermizo, burlas y humillaciones a propios y extraños, insultos y retórica matonil), sus imprevisibles anuncios y actuaciones al margen de la diplomacia y sin el mínimo respeto al ordenamiento internacional, están poniendo patas arriba el complejo equilibrio geopolítico mundial. Da igual si se trata de Gaza, Ucrania, Venezuela, Irán o Groenlandia. El único interés que parece mover al magnate al frente de la Casa Blanca es el económico, en beneficio propio y el de su familia y allegados. Sin pudor alguno, saltándose convenciones, tratados y fronteras, con el uso de la fuerza económica o millitar, Trump parece creerse el rey del mundo al que todo el planeta debe pleitesía y sometimiento. Por no hablar de la represión y maneras autócratas en lo referido a su política interna.

Las tensiones e incertidumbres que se derivan de todo ello no auguran un futuro alagüeño. Su deriva política  y el auge de personajes semejantes a este ególatra ultra están poniendo en guardia incluso a algunos sectores del conservadurismo democrático, como está ocurriendo en Europa a raíz de las pertensiones trumpistas sobre Groenlandia. En estas circunstancias cobra más necesidad que nunca que Europa y los sectores progresistas -o los que no, pero que abominan del populismo neofascista rampante- unan esfuerzos en defensa de los principios democráticos y la diplomacia multilateral.