No ha mostrado tampoco mayor templanza a la derecha la hora de debatir el apoyo al Plan de Convivencia impulsado por nuestro grupo municipal. Marina Curiel ha asumido y defendido el diagnóstico elaborado previamente al plan "que avala su desarrolo desde el reconocimiento y rechazo previo a la violencia, y su apuesta para avanzar en políticas de convivencia y respeto". Tanto UPN como el PP han reiterado su rechazo a la propuesta, ahondando en su creciente discurso ultra.
Otros asuntos tratados en el pleno han sido el polémico pacto alcanzado entre la derecha y el nacionalismo en defensa de la enseñanza concertada en detrimento de la pública, la situación sanitaria en Navarra, la coordinación de las policías locales o el rechazo de la derecha y la ultraderecha a la regularización de migrantes.
