La crisis migratoria provocada hace un mes con la entrada de decenas de miles de migrantes en Ceuta procedentes de Marruecos, viene marcando el debate político nacional y el comienzo del curso político .
Es imposible restar un ápice a la gravedad de lo ocurrido, empezando por el número indterminado pero superior al centenar de migrantes que murieron intentando alcanzar a nado las costas españolas. Y aunque la inmensa mayoría de los migrantes que llegaron a Ceuta volvieron rápidamente a Marruecos, los problemas causados en una ciudad que recibió de golpe la llegada de tantas personas como la totalidad de sus habitantes y en la que, un mes después, permanecen aún uas cinco mil personas migrantes, la mayoría de ellas menores no acompañadas, son evidentes.
Reconociendo el derecho a la crítica al gobierno por la parte de responsabilidad que pueda tener en lo ocurrido y en su actuación posterior, nada justifica el uso político ultra que se está haciendo de esta crisis. Repugna el peor populismo partidista, xenófobo y soez que está mostranso la derecha con el único objetivo de desgastar al gobierno socialista. Y la mejor prueba de ello son las consignas, insultos y actos ultras que se están produciendo en buena parte de las oncentraciones convocadas estos días por la derecha, supuestamente en favor de Ceuta.
