viernes, 22 de diciembre de 2017

CATALUÑA ENTRA EN BUCLE



Cataluña parece haber entrado en bucle tras las elecciones autonómicas celebradas ayer. Los resultados evidencian hasta qué punto la fractura institucional, política y social que allí se vive desde que el secesionismo optó por la ruptura unilateral con España, sigue enquistada.

A pesar de un ligero descenso en sus apoyos porcentuales (47%) e institucionales, el independentismo sigue conservando la mayoría parlamentaria. Puigdemont y su lista se imponen a la lista de ERC con 34 parlamentarios frente a los 32 de los de Oriol Junqueras. Y la CUP desciende hasta los 4 escaños. Ciudadanos acapara el voto constitucionalista, con sus 37 escaños, siendo el partido más votado, mientras el PP se hunde con solo 3 escaños. Por parte socialista, el PSC ha logrado 17 escaños, uno más que hasta la fecha, algo que no hace justicia al buen discurso integrador de Miquel Iceta. Finalmente, los Comunes de Podemos y Ada Colau retroceden hasta los 8 parlamentarios.

Con este panorama, mal futuro parece aguardar a Cataluña, con unos líderes nacionalistas inmersos en causas judiciales y que, a tenor de las primeras reacciones, no parecen asumir que la superación del conflicto catalán debiera partir del respeto a la legalidad democrática y el trabajo político en clave de integración.