Para Asiron, la moción de censura que le puso al frente de la alcaldía "supuso el fin de la parálisis municipal" desgranando las inversiones, los proyectos desarrollados y futuros y "apostando por consolidar una mayoría progresista" frente a la derecha. Mientras los socios del equipo de Gobierno han cerrado filas con el alcalde, UPN y PP han mantenido un discurso apocalíptico, sin la menor autoctítica a todos sus errores pasados que llevaron a paralizar el desarrollo de la ciudad, ni propuesta alguna de futuro, y con constantes reproches al PSN en un tono populista y chabacano.
Por su parte, la portavoz socialista, Marina Curiel, ha reivindicado la labor socialista como "llave de la gobernabilidad". Tras reprochar el discurso y los ataques de "una derecha ultra y sin propuestas de futuro", Curiel ha desgranado las numerosas aportaciones "urbanísticas, sociales y en favor de las personas y colectivos que más lo precisan", apostando a futuro "por una Pamplona en convivencia, diversa, sostenible, moderna, emprendedora, social, inclusiva y feminista al servicio de las peresonas", mostrando su disposición a "seguir alcanzado un acuerdo presupuestario" aunque advirtiendo a Asiron que para ello "antes tendrá que aprobar el Plan de Convivencia impulsado por e PSN".
(Foto Diario de Noticias)
