lunes, 2 de noviembre de 2015

CADENA DE ERRORES








El alcalde nacionalista de Pamplona ha entrado en una dinámica de despropósitos que van desde el intento de censura a la exposición homenaje a las víctimas del terrorismo pertenecientes a la Policía Nacional, su arrogante reacción a la decisión judicial que le ha obligado a respetar lo acordado para su celebración, la burla hacia los vecinos de Mendillorri con dificultades de movilidad al paralizarles el ascensor urbano previsto para el barrio a costa de apoyar un local para los colectivos del barrio próximos a Bildu (a pesar de haber prometido una consulta popular previa antes de adoptar una decisión al respecto) o el intento de ocultar una reunión mantenida en su despacho oficial con condenados por reventar violentamente el Riau-Riau de 2012.

Se trata de un fiel reflejo del sectarismo y clientelismo que practica quien dio en llamarse "alcalde del cambio" y que únicamente parece gobernar para sus votantes